Leí en algún tutorial que es bueno empezar un post con alguna sentencia, ahí va la mía: “Los tutoriales son la última esperanza de este mundo”.
Hacer tutoriales debería desgravar en hacienda. Creo que detrás de un tutorial hay una persona generosa y solidaria. La remanida frase “la información es poder” emana un tufo a secretísmo que tira pa atrás, huele a información que es valiosa en tanto y en cuanto sea compartidas por muy pocos. Todo lo contrario a lo que sucede con los tutoriales, donde se comparte sin restricciones, incluso por muy poquito que se sepa. Los tutoriales rompen con las elites del conocimiento.

En Glasso creemos que es festejable tanta enseñanzas dando vueltas libre por ahí, y creemos que es bueno reivindicar el buen prestigio de las personas que hacen tutoriales. Algún día crearemos el premio Glasso al mejor vídeo tutorial de Euskadi.

Cómo maquillarse. La estrella de los vídeo tutoriales
Cómo maquillarse. La estrella de los vídeo tutoriales

Dirá el cínico y la cínica que el que hace tutoriales en realidad lo hace para satisfacer su ego, que seguro tiene intereses ocultos, que nadie da duros por pesetas y dirá también, con voz horrorizada, que hay tutoriales de cómo hacer bombas. Y le diremos que esos no recibirán nuestros premios Glasso y que mas allá de los altibajos, el mundo del tutorial tiene una trayectoria vital ascendente.

Todavía hay mucho que pulir, al gesto solidario de enseñar hay que agregarle técnicas de transmisión, sobre todo en el vídeo tutorial. Hay que cuidar la puesta en escena, la iluminación, el sonido y el grafísmo. También hay que construir de manera eficiente  el mensaje, que sea preciso, corto y bien dirigido. Claro que para una persona, estas no son obligaciones sino opciones de mejora. Pero si son obligatorias para empresas. Sobre todo ahora, que parece se dieron cuenta  de la necesidad de brindar servicios de vídeos tutoriales.