Ya no tememos a Pete Campbell

Nos ponemos los dedos delante de los ojos y decimos al unísono: Hola, somos de Glasso y tenemos miedo, miedo a no saber vender lo que hacemos.
Lo correcto sería que contestes con un compasivo: hola Glasso. Sobre todo si eres emprendedor o emprendedora. Suponemos que también tienes miedo a las extrañas técnicas de venta. Por lo menos para nosotros, son un páramo siniestro y desconocido, son esa habitación oscura a la que nunca quisimos entrar y eso que ya estamos hace rato en el negocio de la comunicación.

El caso es que como a muchos y muchas emprendedoras, nos toca curar nuestras fobias con terapias de choque. No nos queda otra que entrar en esa habitación oscura al tiempo que pedimos ayuda a los gritos.  Y sucede que, como en las viejas películas, el teléfono suena en el momento adecuado para desenredar la trama.
Llamada de Bilbao Ekintza: ¿Chicos queréis venir a Kafesarean?  Jordi Albareda @jalbareda va a dar una charla: “El mundo cambia, las ventas también: claves de venta en el siglo XXI”.
Gritamos siiii y elegimos a Diego como héroe mata dragones y se va a la aventura.

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A su regreso nos dice que el desayuno estuvo muy bueno y que la charla también. Cuenta que las maneras de vender han cambiado. Lo dice intentando que nos tranquilicemos, pero claro, para nosotros cambiar de monstruo no mitiga el miedo y la envidia por su desayuno tampoco ayuda.
Diego amplía el titular.  Dice que ahora para vender hay que saber escuchar. La clientela es activa y decide lo que quiere. O escuchas o fracasas, sentencia.
Eso tiene mejor pinta. Dice que, según @jalbareda, escuchar implica utilizar todos los sentidos para detectar qué es lo que la clientela quiere. Incide en que escuchar es un primer paso, pero que hay que saber actuar con eso que nos dicen, hay que saber reaccionar.

La lógica comienza a imponerse, y nuestro pánico decrece. Diego mas o menos concluye que si todo cambia a un ritmo acelerado, el mundo comercial también debe hacerlo. Dice que hay que Dejar de  lado el estilo de comercial de Mad Men. Menos mal porque Pete Campbell nos cae fatal.
Nos quedamos charlando y acordamos que ahora ya no se convence, ahora se asesora. Así que importa que conozcas tu producto a la perfección. Él o la comercial ya no es una persona ajena a lo que vende, alguien a quien le da lo mismo vender medias que aspiradoras. El mundo comercial moderno entra en la cultura del servicio y para servir hay que saber. Y  en ese espacio nos sentimos cómodos, conocemos nuestros productos, tenemos vocación de servicio y ganas de socializar. Casi sin darnos cuenta, encontramos que las nuevas formas de ventas y el marketing  de contenidos se parecen mucho.