Me interesa que conozcas algo de lo que desea la gente que compone Glasso. Va del tirón, como venga a la memoria.

Jon quiere hacer vídeos vinculados a la música, de eso hablamos hace unos días. Claro, el tipo toca en un grupo o en más de uno, no lo sé. Son muy promíscuos los rockeros. Googlea “Five Direction”, es el que toca el bajo.

Hacer videos musicales no le cuesta nada, es como no trabajar. Supongo que su deseo es complicado, pero le anda dando vueltas a hacer vídeos con bares que suelen tener bandas en directo. Me apuesto una cerveza en alguno de esos bares a que matizaría estas líneas, pero como está muy ocupado seleccionado músicas adecuadas y haciendo que ningún plano vaya a fuera de ritmo, no le dejo opinar.

Diego es un animal del periodismo. Más de una vez me habló de hacer algo vinculado a la nueva realidad de Euskadi. Dice que la clave es hablar del relato. Le gusta el formato documental. Por ahora eso también le queda lejos a Glasso. Lo vi cómodo y feliz en las entrevistas vecinales para el reportaje de Abusu – La Peña. No me lo dijo de manera rotunda, pero me apuesto otra cerveza, en el bar anterior, a que quiere seguir en esa línea.

glasso team

Yo quiero hacer vídeos de empresas que me caigan muy bien, empresas más bien pequeñitas que no te hagan sentir culpable ni cómplice. Se trata de ser feliz durante el trabajo, pero sobre todo por la noche.
Al comienzo de Glasso, cuando nos llamábamos de otra manera, me puso triste no entrar en el presupuesto de una pequeña guardería. La dueña ponía tanto de ella en su emprendimiento que me moría de ganas de ser parte de su equipo. Diego me prometió que volveríamos a la carga.

Creo que los tres deseamos ser nuestros propios jefes y poder decidir cuando no hacer un trabajo porque va en contra de nuestros principios.

Cuando empecé este post tenía la intención de hablar sobre el story telling, pero los inescrutables caminos de la procastinación me llevaron a nuestros deseos, y aquí me quedé.