Bilbao Ekintza hace de Celestina

Nos sentamos uno al lado de otro hasta hacer una fila de unas 10 personas. Frente a nosotros se sentaron otros 10 emprendedores. Así comenzó el último Kafesarean al que fue Glasso. Dicen que así se hacía en Norte América para que judías y judíos se enamoraran. La técnica se llama Speed Dating y Bilbao Ekintza hizo una adaptación para emprendedores y emprendedoras.

Tienes dos minutos para que tu proyecto seduzca a quien tienes en frente. Primero hablas tú y luego escuchas, una cita comercial de 4 minutos en total.
La cita comienza con el tañer de una campana. Una de esas pequeñas, de las de mano, con las que llaman a desayunar en los hogares adinerados. Quizá en una cita te baste el tiempo que dura tu mirada acero azul para enamorar, pero para contar las bondades de tu empresa necesitas un cursillo pre-matrimonial por lo menos. O eso crees al comienzo de estas citas rápidas.

Las primeras veces te pierdes en preliminares y cuando quieres ir al grano el sonido de la campanilla indica que es tu turno de escuchar.  A ver si te seducen. Escuchas y encuentras similitudes y diferencias. Te descubres en el reflejo de otro emprendedor y una vez más la campanilla. Él tampoco tuvo tiempo y abandona su lugar, el reloj es tirano. Te preguntas si algún matrimonio habrá nacido de estas citas.

glasso-productora-video-bilbao

Otra persona se sienta en la silla, que para esta altura ya está calentita, y vuelta a empezar. Primero entrega de tarjetas de visita y luego a darle al speech. Empiezas a mejorar tus tiempos, pero aún no eres un seductor lo suficientemente veloz.
En más de una ocasión presientes el nacimiento de una tórrida relación comercial, pero la campanilla es estricta. Miras a la gente de Bilbao Ekintza como pidiendo piedad y te dicen que durante el café puedes seguir hablando, que ahora viene otra persona a ocupar la silla y que el ritmo no pare, no pare no, que el ritmo no pare. Sí, esa sería una buena música incidental para este ejercicio.

Para la quinta persona, tu speech es mucho mejor y lo que escuchas también, los dos minutos se hacen más laxos y hasta puedes trabajar la entonación. Ya no solo juegas con el contenido, estás atento a las formas. Cuando la décima persona ya pasó por delante de ti, te sientes más segura, es evidente que conquistar es cuestión de práctica.

Mola este kafesarean. Está bien lo de sistematizar las relaciones comerciales, establecer un modo, un orden y un tiempo para que nos vinculemos. Funciona como entrenamiento para nuestro discurso de venta y abre puertas a relaciones comerciales. Y está bien además, para demostrar que la sistematización es una cuestión de negocios y no de amor. Es que como ya cometamos este método llamado Speed Dating tiene su origen en las citas amorosas. A quién se le ocurre que un ejercicio tan lleno de premura pueda tener algo que ver con el romanticismo. Un reloj ordenando los tiempos del amor.  Tamaño desatino solo está al nivel de los famosos candados en los puentes de Italia. El candado es una excelente metáfora de la propiedad, de las ataduras y de las cárceles, pero no del amor. Así que mejor usar las sistematizaciones para cosas más prosaicas como los negocios y dejar que el amor ande lejos de las leyes del mercado.

bilbao-glasso-prodcutora-video